Con el tenis ejercitas ¡El cuerpo entero!
Practicado como deporte, el tenis no tiene edad límite ni por arriba bi por abajo; como ejercicio aeróbico se recomienda para todo tipo de persona, aunque en el caso de enfermedades de la columna vertebral o del corazón, es necesario practicarlo bajo estricto control médico. Pero a pesar de estas salvedades, el tenis mejora la circulación y estimula tanto el corazón como el cerebro, siendo una estupenda fuente de liberación de estrés.
Corazón y figura: El movimiento continuo que imprimen las carreras cortas es un excelente ejercicio aerobico que mejora la capacidad cardiovascular y quema grasas con rápidez.
Agilidad: Estimulas el sistema motriz y adquieres velocidad de reacción a base de las carreras cortas que tienes que dar a toda velocidad y a todas las direcciones.
Fuerza: Fortaleces las piernas por medio de cientos de arranques y frenadas.
Control muscular: Aprendes a tener un mayor control de tus músculos administrando la potencia y fuerza adecuada en los movimientos y tiradas de la bola.
Huesos fuertes: Mejoras la densidad y fuerza de los huesos muy importante para el desarrollo de los más jovenes y para prevenir la osteoporosis en jugadores de edad avanzada.
Coordinación: Debes sincronizar rápidamente posición y movimiento del cuerpo cuando la pelota llega. La coordinación entre el ojo y la mano es crucial para lograr un punto de contacto óptimo.
Agilidad mental: El tenis requiere concentración y pensamiento táctico, por lo cual podria generar nuevas conexiones entre los nervios del cerebro, promoviendo el continuo desarrollo del cerebro durante toda la vida.