Mantén el sudor a raya

sudorUna correcta higiene y el uso de desodorantes eficaces son las claves para prevenir olores indeseables y controlar la sudoración.

Por mucho que nos moleste, el sudor es natural y responde a un mecanismo fisiológico del organismo que sirve para regular la temperatura corporal y que no exeda de 37 grados además de para eliminar toxinas. Todas las personas no sudamos igual ni siempre del mismo modo, aunque se estima que se pierde 1 litro de líquido al día.

El sudor es un líquido transparente, ligeramente salado y completamente inodoro. Se trata de una mezcla formada por agua y toxinas que es segregado por todas las glándulas sudoríparas de todos los mamíferos. Pero el problema llega cuando entra en juego la flora bacteriana, que lo descompone y degrada produciendo sustancias que son causantes del mal olor.. En verano, a causa del calor, la secreción aumenta.

Existen dos tipos de sudor: el térmico y el emocional.

El primero es una reacción normal de nuestro organismo ante una subida de temperatura exterior. Se produce en todo el cuerpo, es gestionado directamente por las glándulas sudoríparas y puede desencadenarse por el calor externo y por el calor interno que se produce cuando hacemos deporte.

El sudor emocional, más difícil de controlar, es causado por situaciones como el estrés, los nervios o una alta emotividad, y se concentra principalmente en las axilas, en las palmas de las manos y en la zona de la cabeza. En este caso es producido por las glándulas apocrinas. Hay factores externos que también pueden desencadenarlo, como las comidas excesivamente picantes o especiadas, la ingesta de bebidas muy calientes o ciertos problemas circulatorios.

Elegir el desodorante adecuado: Independientemente de que se trate de un desodorante convencional o de uno antitranspirante, debe ser eficaz, mantener su acción durante un mínimo de 24 horas, no manchar la ropa, aportar una sensación de frescor inmediato y, por supuesto, ser respetuoso con la piel. No hay que olvidar que la zona de la axila es una de las más delicadas de nuestro cuerpo y tiene un alto riesgo de sufrir irritaciones. Lo más conveniente es que se trate siempre de fórmulas hipoalergénicas. Puedes encontrarlos en forma de stick, roll-on, spray, toallitas,en crema( más concentrado)… Todos son igualmente eficaces y la elección depende de tus gustos, pero por lo general, las fórmulas de barra son más respetuosas con la piel que las que se presentan en aerosol.

Los desodorantes convencionales actúan directamente sobre la flora bacteriana causante del mal olor y contiene fragancias que se disuelve al entrar en contacto con el sudor, formando un gel que regula la cantidad de agua segregada por las glándulas endocrinas.

Desodorantes “bio”: En los últimos meses, los llamados desodorantes “bio” han irrumpido con fuerza en el mercado aprovechando la conciencia ecologica de la sociedad. A diferencia de los otros, no están formulados con sales de aluminio y en su lugar emplean ingredientes naturales aromáticos y purificantes. No contienen conservantes, parabenes ni alcohol. Son altamente recomendables para las pieles atópicas y sensibles.

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